Arquíloco y Aquiles olvidados

"No se puede la vida del hombre recuperar, ni comprar, una vez pasa la barrera de los dientes"(Aquiles, Ilíada 9,408)
El escudo que arrojé de mal grado en un arbusto,
soberbia pieza, ahora lo blande un tracio;
pero salvé la vida. ¿Qué me importa el escudo?
Otro tan bueno puedo comprarme.
(Arquíloco,traducción Ricardo Sánchez Ortiz)

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martes, 6 de diciembre de 2011

9ª Rotura: Ficción moral de Kant


Después de Kant, desde Hegel a Feuerbach, los críticos de la moral, los que se ocupan de tal cosa, se han apropiado de las cosas y de las ideas que plantean, porque quieren otra cosa que lo criticado, quieren transformar su sentido,porque la lingüística es activa, según nos dice Deleuze en un escrito titulado "Nietzsche y la filosofía"; esto le ocurre a Habermas, Austin o Aranguren; las condiciones del habla que, tienen su asiento en la moral, son sólo "imaginarias", las ficciones de la moral, con vistas a, bajo el efecto a veces de mixtificaciones, como el creer que hay estructuras morales previas al lenguaje; son claros los dos ejemplos que pone Deleuze sobre las dos primeras disertaciones de Nietzsche en "la genealogía de la moral":
1º.-Desde la primera disertación, Nietzsche presenta el resentimiento como «una venganza imaginaria», «una venganza esencialmente espiritual» [xxxv]. Más aún, la constitución del resentimiento implica un paralogismo que Nietzsche analiza detalladamente: paralogismo de la fuerza separada de lo que puede [xxxvi]. 2º.-La segunda disertación subraya a su vez que la mala conciencia no es separable de «hechos espirituales e imaginarios» [xxxvii]. La mala conciencia es por naturaleza antinómica, al expresar una fuerza que se vuelve contra sí misma [xxxviii]. 
O fijémonos en los propios filósofos, que constantemente están obligados a ser contradictorios en sus escritos públicos porque los poderes subyacentes amenazan con la caída en el ostracismo; el mismo Kant, que al principio de la critica de la razón asume que la Crítica debe ser total, porque no se le debe escapar nada, dice o habla y escribe Kant,y positiva, afirmativa, porque no restringe el poder de conocer sin liberar otros poderes hasta entonces descuidados, resulta que ¿Cree el lector seriamente que, en La crítica de la razón pura, «la victoria de Kant sobre el dogmatismo de los teólogos (Dios, alma, libertad, inmortalidad) haya alcanzado al ideal correspondiente, e incluso, puede pensarse que Kant tuviera intención de alcanzarlo? Deleuze dice: ""Nunca se ha visto una crítica total tan conciliadora, ni un crítico tan respetuoso"". Esto sería un claro ejemplo de la "ficción de la moral" en una forma impositiva al lector; condena las usurpaciones de dominios y los propios dominios le parecen sagrados.
 En fin, que no existe ni el hecho ni el fenómeno moral, sino una interpretación moral de los fenómenos.

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